domingo, 20 de marzo de 2011

EL RECUERDO DE LOS ESCRITORES

Es difícil que se recuerde a los escritores de calidad. Y es lógica esta desmemoria. Por un lado, el paso del tiempo lleva al olvido. Por otro, seguramente sus obras no eran escritas para un gran público que los recordara constantemente.

Últimamente se ocupan de la recuperación de la memoria de los escritores las fundaciones que familiares y otras instituciones crean: Camilo José Cela, Gonzalo Torrente Ballester, o la reciente Miguel Delibes.

Pero en cantidad de ocasiones nadie se ocupa de recuperar la memoria perdida. Es el caso de José García Nieto (Premio Cervantes 1996), ya casi olvidado.

Un familiar, su yerno Antonio de Ulibarri, se ha ocupado de crear una web, si humilde muy informativa, sobre García Nieto. Correspondencia, fotografías, cronología, una biografía amplia, etc. son los protagonistas de www.garcianieto.com recuperados para los curiosos.

Es muy de agradecer esta labor de síntesis que ha realizado Toñín, incasable piloto.

viernes, 11 de febrero de 2011

TORRENTE BALLESTER, DE NUEVO ERRANTE

La vida de Gonzalo Torrente Ballester fue errante desde su infancia. Y errante fue su inmensa obra, tan desconocida como olvidada.

Si le dio algo de gloria una serie televisiva, ya también olvidada, el resto de su obra, de tanto valor como Los gozos y las sombras, incluyendo La saga fuga de J.B., es casi desconocida.

Torrente fue un escritor de los grandes, y no sólo de novela. Sus Antecedentes históricos de la subversión universal es una muestra de ello. Y su ensayo sobre su admirado Rilke, y su discurso de ingreso en la Real Academia, Acerca del novelista y su arte, obra muy principal para escritores y lectores.

En aquellos años esperábamos con avidez su columna Cuadernos de la Romana que aparecía en el vespertino y desaparecido diario Informaciones, y que amplió con los Nuevos Cuadernos de la Romana publicados por Destino.

Durante estos días se exhibe en la sala Hipóstila de la Biblioteca Nacional una espléndida exposición denominada Los mundos de Gonzalo Torrente Ballester, digna de ser visitada. Tras recorrer diversas ciudades españolas, la exposición se paseará, de la mano del Instituto Cervantes, por Lisboa, Nueva York, Chicago, Berlín, Roma, Belgrado, Manila…

En el I Centenario de su nacimiento, que se celebró en 2010 y ahora se amplía con otros eventos, Torrente de nuevo errante.

martes, 4 de enero de 2011

EL VIRREY

Realizado el descubrimiento del Nuevo Continente, comenzó la conquista como una carrera imparable por conseguir la riqueza y además el poder.

A partir de Hernán Cortés, cada conquistador llevaba sus capitulaciones con la Corona en las que se contenían títulos que conferían poder casi ilimitado en lo civil y lo militar, tales como Adelantado, Capitán General y Gobernador, todos ellos atesorados en la misma persona, como es el caso de Pizarro. No menos codiciados eran los títulos eclesiásticos de obispos, arzobispos o protector de los indios que conferían poder incluso para intervenir en repartimientos y encomiendas.

No menos codiciados fueron los cargos de Oficiales Reales (contador, factor y veedor), que controlaban toda la presa del rescate y el porcentaje correspondiente a la Corona. Los tributos, o sea.

Para poner orden en este desiderátum de cargos, la Corona creó la figura y cago del Virrey o Visorrey, de poder casi ilimitado, omnímodo y preponderante sobre el resto de los cargos. A cuenta de intereses de virreyes, se crearon audiencias, obispados e incluso se establecieron nuevos límites y naciones, como la separación de Paraguay y Uruguay de Argentina.

Hasta la disolución de esta figura, tan cuidada por Carlos III, es enorme la lista de virreyes y sus grandes poderes y se hace inenarrable sus hechos y venturas. Quizás sería equiparable a la figura de presidente autonómico.

Nombres y nombres se pueden poner de ejemplo. Pero ninguno más exacto que el de Rubalcaba.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

LA LITERATURA COMO MEDIDA

Los estantes de los "más vendidos" que se colocan en lugar bien visible de cada librería que se precie, no ofrece, ni mucho menos, una visión exacta de la literatura actual. Al contrario, los supuestamente "más vendidos" son libros de los temas más diversos y a veces insustanciales por su vida efímera y su intranscental contenido, editados, y seguramente escritos, con el único fin del lucro de sus escritores, editores y distribudores.

Los dos últimos premios concedidos, el Nobel a Vargas Llosa y el Cervantes a Ana María Matute, vienen a desmentir esa realidad libraria y literaria de los "más vendidos", que teóricamente deben ser también los más leídos.

Vargas Llosa y Matute son dos escritores de gran obra, gran novela y gran literatura, cada uno en su sitio.

Vargas Llosa representa la literatura evolutiva, que partiendo de unos supuestos juveniles en La ciudad y los perros llega a otros lugares de ideas y estilos labrados a lo largo de sus múltiplies escritos y reflexiones.

Matute representa una literatura escrita contracorriente de los acontecimientos que vivió su escritora hasta confluir con los derroteros que actualmente ha tomado la sociedad.

Dos caminos diferentes pero que colocan a la literatura como medida de la situación social actual, no olvidando sus orígenes y sus anteriores circunstancias.

Es más que posible que, tras estos premios, sus obras sean colocadas entre los malditos "más vendidos".

domingo, 26 de septiembre de 2010

LIBERTAD SIN IRA

Está claro que los dos conceptos que dieron título a la canción que tanto animó en la transición a la democracia, son contradictorios y contrarios.

Evidentemente la ira no puede convivir con la libertad. Ni el odio, ni el rencor, ni la venganza, ni la revancha, ni tantos otros.

Hace unos días se celebraba el centenario de la apertura de las Cortes de Cádiz, en la antigua isla de León, que dotaron a los españoles de la época de una Constitución, denominada popularmente como La Pepa, y en los fastos conmemorativos hubo discursos y palabras de consideración. Pero da la impresión de que el pueblo, conquistador de aquellas libertades otorgadas por La Pepa, no estuvo presente. Pero si estuvo presente en el histórico momento de apertura de aquellas Cortes y gritaba enfervorizado: ¡Viva la libertad! ¡Vivan los Diputados! Es muy fácil hacer la ironía: si un Diputado en Cortes de 2010, doscientos años después, oyera ese enfervorizado vítor a su función política, caería desmayado del susto y la impresión. Y no digamos si escucha el vítor a la libertad.

Ayer mismo, un torero, Morante de la Puebla, salió a hombros de la Monumental de Barcelona y sus seguidores grataban ¡Libertad, libertad! Se referían, lógicamente, a la supresión de la fiesta de los toros en Cataluña, con lo que se podrá o no estar de acuerdo, pero al menos esa prohibición ha sacado en un sector del pueblo la añoranza de la libertad. Bueno está, aunque no completo.

Y en unos días se celebrará supuestamente una huelga general convocada por los sindicatos no se sabe contra qué ni con qué reivindicaciones. Ese es el campo en el que nos jugamos la fuerza de la libertad.

Es más que deseable que la libertad no solo salga impoluta de esa huelga, sino además que salga reforzada.

Pero todos los indicadores nos inducen a la duda. Con o sin ira.

martes, 27 de julio de 2010

LA CULTURA POR LOS SUELOS.

En todas las casas cuecen habas, y en la mía a calderadas. Eso se puede decir en España a lo largo de la historia de su cultura. Evidentemente, en todos los países se ha ignorado la cultura mientras sus creadores vivían y tuvieron que transcurrir muchos años, incluso siglos, para que fuera reconocida su obra.

Y parece que no hemos escarmentado. Porque la cultura no es cuestión de la política de una ministra más o menos acertada, sino cuestión de gestión. Y eso es lo que falta en España, que por una gestión pésima la Cultura se está convirtiendo en cultureta.

La gestión de nombramientos en la Biblioteca Nacional, no puede haber sido más desastrosa. Tras el educado cese por el acertado ministro César Antonio Molina de Rosa Regás como directora de la entidad, Milagros del Corral se encargó de poner orden en el desafuero que había creado Regás, que incluye la substracción de algunos valiosos documentos por parte de algún mal nacido. Los usuarios de la Biblioteca notamos enseguida la impecable gestión de Milagros del Corral que ahora sale de la dirección ninguneada por González – Sinde.

Y ahora la ministra arremete de nuevo contra las cadenas privadas de televisión por su poco interés en invertir en la producción de cine español. González – Sinde ignora que la anterior Ley de Fomento de la Cinematografía, que obliga a las privadas a financiar películas españolas, está sentenciada por el Supremo a favor las privadas y pendiente del fallo del Constitucional.

Ignora que en los diez últimos años las privadas han inyectado más de 800.0000 euros a la cinematografía nacional, y gracias a eso se animó la taquilla, lo que no consiguió la subvención oficial.

Y también arremete González – Sinde contra las privadas porque quieren tener beneficios sin tener en cuenta al cine. Ignora la ministra que los inversores de las privadas, como todos los inversores, ponen su dinero en un proyecto empresarial para obtener beneficios, y cuanto más pingües mejor. Otro tema es que los señores inversores quieran voluntariamente y sin presiones obtener esos beneficios responsablemente, realizando con una parte de ellos la acción social, cultural, artística o cinematográfica que deseen. De hecho, algunas de estas cadenas están invirtiendo grandes cantidades de euros en acciones en beneficio de la sociedad.

Mientras González – Sinde siga pensando que el cine es La Cultura, ésta estará por los suelos. ¿No teme el cese ignominioso que a todo político estremece?

sábado, 15 de mayo de 2010

EL VIEJO CINE CALIFORNIA

En 1949 fue inaugurado el viejo cine California, en pleno barrio de Argüelles de Madrid.

Hasta los noventa, cerrado por una total quiebra económica, fue un centro de proyección de buen cine, de cine del que merece la pena no levantarse de la butaca, ni siquiera pestañear mientras se mira la película. Con el California se terminaron los numerosos cines de barrio de Madrid.

En el California se proyectaron, en versión original subtitulada, cintas impensables en esos años. Tales como “El discreto encanto de la burguesía”, de Buñuel o “Amarcord”, filmada y dirigida por Federico Fellini en 1973 cuya genial banda sonora es de Tonino Guerra. También en 1980 se estrenó el primer largometraje de Pedro Almodóvar “Pepi, Luci, Boom y otras chicas del montón”.

Y ahora la sala California se recupera para todos los cinéfilos tras realizar importantes obras costeadas por la Fundación Autor, de la Sociedad General de Autores. La SGAE, parece, que también hace cosas buenas.

El California abrirá sus puertas al público el próximo 10 de junio, y sus proyecciones estarán dedicadas al cine español, iberoamericano y europeo independiente, y de este modo conservará su vieja esencia. Bien es cierto que su aforo se verá reducido a la mitad, y solo dará cabida a 250 espectadores, pero también es cierto que sus entradas tendrán precios muy económicos.

El viejo California se llamará “Sala Berlanga” en homenaje al cineasta valenciano director de películas tan importantes en la historia del cine español como “Bienvenido mister Marshall”. En su inauguración se proyectará la película “Io, Don Giovanni”, de Carlos Saura.

Hasta aquí la buena noticia. El deseo: que siga la senda de proyectar buen cine, que seguro que creará afición alejada de la vulgaridad. Ya veremos cuántas películas subvencionadas proyecta, que ese es otro cantar.